La publicidad sexista es aquella en la que se muestran imágenes con contenidos basado en estereotipos de los roles de género. El objetivo de este tipo de publicidad es es establecer el papel de uno de los géneros en relación al otro. Así por ejemplo, se imponen características como las de que una mujer debe ser femenina y un hombre masculino.
En los años 50 y 60 podían verse anuncios que hoy nos escandalizarían y, aunque el panorama actual es distinto, lo cierto es que la publicidad sexista sigue estando muy presente. No se trata de anuncios denigratorios ni de esloganes directos como «Pon a punto la casa mientras bajas de peso» o «¿Quieres decir que una mujer puede abrirlo?», pero sí de mensajes muy sutiles que muchas veces pasan completamente desapercibidos para la mayoría. Es una publicidad relacionada con el “sexismo cotidiano” como la que encontramos en anuncios de productos de alimentación o limpieza. Sin embargo, hay forma de detectar estos matices sexistas en los anuncios publicitarios. A continuación te explicamos cómo.
Promueve modelos que refuerzan los estereotipos tradicionalmente establecidos para cada género.
Ajenos a los cambios sociales y a las nuevas realidades de muchas mujeres, estos anuncios siguen enfatizando los roles fijados para cada género.
Aleja a la mujer del entorno laboral más prestigioso y la relega a las tareas del hogar.
Estos anuncios siguen perpetuando el espacio establecido para cada género, asignando a la mujer el espacio de la casa, el de lo privado, y al hombre el de la autoridad, el de lo público.
Fija unos rasgos de belleza femenina y los relaciona con el éxito.
Anuncios diseñados desde un punto de vista masculino que restringe las posibilidades de triunfar de aquellas mujeres que no siguen unos modelos de belleza concretos.
Aqui os dejo algunos ejemplos de publicidad sexista: